ENTREVISTA | Jesús Ruiz-Cabello, Investigador Ikerbasque e investigador principal del grupo de Biomarcadores Moleculares y Funcionales de CIC biomaGUNE

SIGN Conference 2027 – Society for Image-Guided Neurointerventions

CIC biomaGUNE, con Jesús Ruiz-Cabello al frente de la candidatura, ha hecho posible que Donostia sea la sede de la SIGN Conference 2027. Tras las ediciones celebradas en Hyderabad (India) en 2024, Basilea (Suiza) en 2025 y Victoria Falls (Zimbabue) en 2026, el congreso internacional de la Society for Image-Guided Neurointerventions (SIGN) llegará al Palacio Miramar del 19 al 21 de marzo de 2027.

Esta sociedad científica reúne a especialistas de distintas disciplinas para impulsar nuevas terapias frente a enfermedades del cerebro y la médula espinal mediante intervenciones guiadas por imagen. La celebración de este encuentro ofrecerá una nueva oportunidad para proyectar internacionalmente el potencial científico de Donostia y sus fortalezas como destino congresual.

Conversamos con Jesús Ruiz-Cabello, Investigador Ikerbasque e investigador principal del grupo de Biomarcadores Moleculares y Funcionales de CIC biomaGUNE.

1. Para quienes no conocen SIGN (Society for Image-Guided Neurointerventions), ¿cómo explicarías qué es esta sociedad científica y cuál es su papel en el ámbito internacional?

SIGN es la sociedad de neurointervenciones guiadas por imagen o de neuroradiología intervencionista, una nueva rama de la radiología que está en auge.

SIGN es una entidad internacional sin ánimo de lucro integrada por científicos, ingenieros y clínicos que se fundó en 2018. Surgió de la oportunidad única que brindaba el creciente desarrollo tecnológico en diversos campos de la ciencia.

Aunque fue fundada por neurocirujanos con los que coincidí en la Johns Hopkins University de Maryland, pronto fue ampliando el foco y hoy en día es una sociedad donde se reúnen varios perfiles científicos siempre con el interés de su aplicación a nuevas aproximaciones terapéuticas en el cerebro guiadas por imagen.

Entre las diferentes áreas que se incluyen en SIGN se encuentran la neurorradiología intervencionista, la resonancia magnética (RM), la tomografía por emisión de positrones (PET), la neurofarmacología y la inteligencia artificial.

Al principio, cuando se constituyó la sociedad, cada una de estas áreas ofrecía herramientas de una utilidad sin precedentes, como potentes agentes terapéuticos, métodos de administración selectiva de fármacos, técnicas para visualizar la estructura y la función cerebral, así como una enorme capacidad de cálculo. Es importante destacar que estos campos convergentes ofrecen una gran sinergia y un valor añadido significativo cuando se combinan.

2. ¿Desde cuándo mantienes relación con SIGN y cómo ha evolucionado tu vinculación con esta comunidad científica? ¿Qué importancia han tenido las relaciones y colaboraciones internacionales a la hora de impulsar la candidatura?

Mantengo relación con SIGN desde antes incluso de la creación formal de la sociedad. Conocí a dos de sus fundadores, los doctores Miroslav Janowski y Piotr Walczak, durante mi estancia en el Departamento de Radiología de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore. Desde entonces hemos mantenido una estrecha relación científica y personal que se ha ido reforzando a través de colaboraciones internacionales y proyectos compartidos.

La vinculación con SIGN ha evolucionado de forma natural a medida que la sociedad se consolidaba. El Dr. Piotr Walczak ha visitado CIC biomaGUNE en dos ocasiones como profesor invitado dentro de nuestro programa de atracción de investigadores internacionales, y actualmente colaboramos en varios experimentos conjuntos. Además, una antigua doctoranda de nuestro grupo, la Dra. Lucía Fadón, desarrolla hoy su actividad investigadora en el equipo del Dr. Walczak, lo que ha contribuido a fortalecer aún más los lazos entre ambas instituciones.

También he participado activamente en la comunidad SIGN. Fui ponente en uno de sus congresos internacionales celebrado en Warwick (Reino Unido) y, más recientemente, presenté la candidatura de Donostia/San Sebastián para albergar una futura edición de la reunión anual durante el encuentro celebrado en Zimbabue en 2026.

Las relaciones y colaboraciones internacionales han sido fundamentales para impulsar esta candidatura. SIGN es una comunidad científica muy cohesionada, basada en la confianza y en el trabajo colaborativo entre investigadores de distintos países. La trayectoria compartida durante años con varios de sus miembros y la visibilidad internacional de CIC biomaGUNE y de Donostia/San Sebastián facilitaron enormemente la propuesta. Además, una de las señas de identidad de la sociedad es celebrar sus reuniones en lugares singulares y con personalidad propia, por lo que la combinación de excelencia científica, capacidad organizativa y atractivo internacional de nuestra ciudad hizo que la candidatura fuera acogida con gran entusiasmo por los miembros de SIGN.

3. ¿Cuándo surgió la idea de presentar la candidatura de Donostia para acoger SIGN 2027 y cómo fue su preparación y presentación? ¿En qué aspectos os resultó especialmente útil contar con el apoyo y acompañamiento del Convention Bureau de Donostia San Sebastián Turismoa?

Había planteado en varias ocasiones la posibilidad de organizar este evento en Donostia, aunque hasta ahora no se había materializado, ya que la sede suele decidirse con unos dos años de antelación. El proceso consiste en elaborar una candidatura, presentarla a la sociedad científica y defenderla durante el congreso previo a la edición correspondiente.

El apoyo y acompañamiento del Convention Bureau de Donostia San Sebastián Turismoa ha sido especialmente valioso durante todo este proceso. Gracias a su colaboración, hemos podido mostrar a los miembros de la sociedad no solo la calidad científica y tecnológica de nuestro entorno, sino también los atractivos culturales, gastronómicos y turísticos de la ciudad y su entorno.

En reuniones internacionales como esta, a las que acuden investigadores de distintos continentes, el programa científico es fundamental, pero también es importante la experiencia global que ofrece el destino. Contar con el respaldo del Convention Bureau nos ha permitido presentar esa propuesta de forma mucho más profesional, estructurada y atractiva.

4. ¿Qué otras ciudades se presentaron como candidatas, y qué aspectos crees que se valoraron especialmente para elegir Donostia como sede? ¿Qué fortalezas destacarías de la ciudad como destino congresual?

Como he comentado, siempre se buscan ciudades emblemáticas y dada la presencia de científicos de distintos continentes, se busca que no se repita. El año pasado se organizó en África y hace dos años en Asia. La duda estaba entre América o Europa, por lo que nuestra apuesta surgió en el momento justo para traerla hacia nuestra ciudad.

5. La sede elegida para el congreso es el Palacio Miramar. ¿Qué os llevó a elegir este espacio y qué crees que puede aportar a la experiencia de las personas participantes?

El Palacio de Miramar fue la opción elegida tras comprobar que reunía las condiciones idóneas para albergar un congreso de las características de SIGN. Combina una capacidad adecuada para el número de asistentes previsto, una ubicación céntrica que facilita la logística diaria del evento y un entorno emblemático que refleja la identidad de Donostia.

Creemos que este espacio aportará un valor añadido a la experiencia de los participantes, no solo por la calidad de sus instalaciones, sino también por su singular emplazamiento y sus vistas privilegiadas de la ciudad y de la bahía. Además, permite que los asistentes puedan desplazarse cómodamente entre la sede del congreso, los alojamientos y las distintas actividades sociales.

Cuando presentamos la candidatura durante el congreso celebrado en Zimbabue, la elección del Palacio de Miramar despertó un gran interés y fue recibida de forma muy positiva por la mayoría de los asistentes, que valoraron tanto el atractivo del espacio como el de la propia ciudad.

6. Donostia cuenta con un importante ecosistema científico y tecnológico. ¿Qué papel crees que desempeña este tejido de conocimiento en la capacidad de la ciudad para atraer congresos internacionales especializados?

El atractivo internacional de Donostia para acoger congresos especializados se sustenta en una doble fortaleza. Por un lado, la ciudad ofrece un entorno cultural, gastronómico y paisajístico excepcional. Por otro, cuenta con un ecosistema científico y tecnológico de primer nivel, formado por centros de investigación, universidades, hospitales y empresas innovadoras reconocidas internacionalmente. Esta capacidad para generar conocimiento y liderar avances científicos es un factor decisivo a la hora de atraer reuniones de alto nivel, ya que los participantes buscan no solo un buen destino, sino también un entorno donde se esté construyendo el futuro de sus disciplinas.

7. ¿Qué podemos adelantar de SIGN 2027 en Donostia en cuanto a temáticas y participantes? ¿Qué aplicaciones prácticas tienen los avances en este campo y cómo pueden beneficiar a la ciudadanía?

SIGN 2027 mostrará cómo la combinación de neurointervención, imagen médica avanzada e inteligencia artificial está transformando la forma de diagnosticar y tratar enfermedades del cerebro. Reuniremos a expertos internacionales de la medicina, la ingeniería y la investigación para presentar tecnologías que permitan intervenciones más precisas, menos invasivas y más seguras. A medio plazo, esto se traduce en mejores tratamientos para patologías como el cáncer, el ictus, los aneurismas o las enfermedades neurodegenerativas, con un beneficio directo para los pacientes y los sistemas de salud.

8. ¿Se está trabajando para conectar la celebración de SIGN 2027 con otros centros de investigación, personal investigador, estudiantes y empresas del entorno? ¿Qué oportunidades de colaboración podrían surgir?

Desde la organización estamos manteniendo reuniones periódicas con investigadores, médicos e ingenieros de distintas instituciones del entorno, entre ellas Vicomtech, el Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) y el Hospital Universitario Donostia. Estas colaboraciones están permitiendo identificar áreas de interés común y oportunidades para desarrollar proyectos conjuntos que trasciendan el propio congreso.

La participación de estudiantes y jóvenes investigadores será también un elemento central de SIGN 2027. Además de contribuir científicamente mediante la presentación de trabajos, tendrán la oportunidad de involucrarse en aspectos organizativos del evento, adquiriendo experiencia práctica y estableciendo contactos que pueden resultar muy valiosos para su futuro profesional.

Asimismo, estamos trabajando activamente para involucrar al tejido empresarial relacionado con la neurointervención, la imagen médica y las tecnologías sanitarias avanzadas. Entre las empresas participantes esperamos contar tanto con compañías tradicionales del ámbito de la imagen biomédica como con empresas dedicadas al desarrollo de catéteres, sistemas láser, ultrasonidos focalizados, inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes aplicadas a las neurociencias.

Confiamos en que este entorno multidisciplinar genere nuevas colaboraciones científicas, tecnológicas y clínicas, favorezca la transferencia de conocimiento y contribuya a consolidar un ecosistema de innovación con impacto tanto a nivel local como internacional.

9. Más allá de los días de celebración del congreso, ¿qué legado te gustaría que dejara SIGN 2027 en CIC biomaGUNE, en la comunidad científica local y en la ciudad?

Muchas gracias por la pregunta. Más allá de los días del congreso, me gustaría que SIGN 2027 dejara un legado duradero en tres ámbitos. En primer lugar, en CIC biomaGUNE, consolidando nuestra posición como un referente internacional en imagen biomédica, neurociencia traslacional y tecnologías avanzadas para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades del sistema nervioso. Sería una oportunidad para fortalecer colaboraciones científicas que se traduzcan en nuevos proyectos, publicaciones y oportunidades de financiación. Este es un objetivo que siempre trata de impulsar SIGN en sus distintas reuniones y por las que siempre he tratado de asistir a sus reuniones.

En segundo lugar, me gustaría que contribuyera a reforzar la comunidad científica local, conectando investigadores básicos, clínicos, ingenieros y empresas tecnológicas. Uno de los grandes valores de SIGN es precisamente su carácter multidisciplinar, y creo que el congreso puede actuar como catalizador de nuevas colaboraciones entre disciplinas que normalmente no interactúan de forma tan estrecha.

Finalmente, me gustaría que Donostia se proyectara internacionalmente como una ciudad comprometida con la ciencia, la innovación y la salud. Además de su reconocido atractivo cultural y gastronómico, la ciudad cuenta con un ecosistema científico de primer nivel. Si los asistentes regresan a sus países asociando San Sebastián con excelencia científica, colaboración e innovación, considero que habremos dejado una huella que perdurará mucho más allá de 2027.

10. Para terminar, ¿qué les dirías a otras personas del ámbito científico, académico o profesional que estén valorando impulsar la candidatura de Donostia para acoger un congreso internacional? ¿Las animarías a dar el paso?

Mi experiencia está siendo muy positiva, por lo que animaría a cualquier investigador o profesional a considerar Donostia como sede de un congreso internacional. La ciudad reúne excelentes condiciones científicas, logísticas y humanas. Los participantes disfrutan de una experiencia memorable y los organizadores cuentan con el apoyo necesario para que el evento sea un éxito. Sin duda, merece la pena dar el paso.
Convention Bureau
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